Hay aves que pasan frente a nuestros ojos y desaparecen en menos de un segundo.
Un destello.
Un movimiento.
Un pequeño cuerpo suspendido frente a una flor.
El colibrí es quizás una de las expresiones más fascinantes de la biodiversidad colombiana. Su velocidad, sus colores y su capacidad para permanecer suspendido en el aire lo han convertido en uno de los grandes símbolos de nuestra naturaleza.
Colombia ocupa el primer lugar mundial en diversidad de aves y se encuentra entre los países con mayor riqueza de especies del planeta. Los registros del Sistema de Información sobre Biodiversidad de Colombia continúan creciendo y permiten conocer cada vez mejor ese patrimonio natural.
Un territorio privilegiado para las aves
La diversidad colombiana está relacionada con la extraordinaria variedad de ecosistemas del país.
Los Andes, la Amazonía, la Orinoquía, el Caribe, el Pacífico y las zonas de transición entre estos grandes territorios generan condiciones para una enorme variedad de especies.
Por eso observar aves en Colombia no requiere necesariamente viajar cientos de kilómetros.
A veces basta con aprender a mirar el territorio que tenemos cerca.
Las Delicias: biodiversidad a pocos minutos de la ciudad
En la Quebrada Las Delicias, ubicada en los Cerros Orientales de Bogotá, el caminante puede encontrarse con un paisaje donde el agua, los árboles, las flores y las aves construyen una experiencia diferente.
El sendero permite acercarse a la naturaleza sin abandonar la ciudad.
Y allí aparece una de las grandes enseñanzas del avistamiento de aves: para observar hay que disminuir la velocidad.
El caminante deja de pensar solamente en llegar.
Empieza a escuchar.
A buscar movimiento entre las ramas.
A identificar sonidos.
A reconocer las flores que atraen a las aves.
El colibrí como inspiración
En MEPEGO, el colibrí se ha convertido también en una fuente de inspiración para el diseño.
Sus colores, sus plumas y su movimiento han sido trasladados a patrones, texturas y propuestas visuales que buscan llevar un fragmento de la biodiversidad colombiana a productos para quienes aman caminar y explorar.
La empresa desarrolla productos outdoor desde la investigación, el diseño industrial, la selección de materiales, la sublimación y la creación de colecciones inspiradas en la biodiversidad colombiana.
Observar para conservar
La observación de aves puede convertirse en una herramienta de educación ambiental.
Cuando una persona conoce una especie, empieza a preguntarse dónde vive, qué come, qué árboles necesita y qué amenazas enfrenta.
La biodiversidad deja entonces de ser una cifra.
Se convierte en una historia.
Un nombre.
Un sonido.
Una experiencia.
Por eso en MEPEGO creemos que caminar también es una forma de aprender a conservar.
La próxima vez que recorras Las Delicias, levanta la mirada.
Quizás ese pequeño destello que acabas de ver sea un colibrí.
Y quizás sea también una invitación a conocer mejor el territorio que tenemos frente a nosotros.
